Yamas y niyamas: desde la esterilla al día a día

Empezar una nueva aventura en el mundo del yoga es como enamorarse profundamente, ¿verdad? Hay una emoción palpable que te impulsa, te inspira y te llena de energía.

Cada clase se convierte en un encuentro mágico contigo misma, donde exploras los límites de tu cuerpo y mente, y te sumerges en un océano de posibilidades.

Pero, como en cualquier relación, esta fase romántica puede desvanecerse poco a poco, dejándote un poco descolocada; te hacer preguntarte tarde o temprano qué pasó con toda esa pasión y motivación, como cuando te apuntas al gimnasio en enero con grandes sueños, solo para darte cuenta en febrero de que tus visitas se han vuelto escasas y en abril ya te has dado de baja.

¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué experimentamos este sube y baja de emociones?

Es esencial comprender esa fuerza que nos impulsa a la acción: la motivación. Es el combustible que nos lleva a perseguir nuestros sueños, pero también es volátil y puede desaparecer tan rápido como llegó.

 

Los Yamas y Niyamas: Los Pilares del Yoga

Para comprender mejor cómo llevar esa pasión de la estera de yoga a la vida diaria, echemos un vistazo a los Yamas y Niyamas, los principios éticos y disciplinas personales del yoga.

Los Yamas son principios éticos que guían nuestra interacción con el mundo exterior. Nos enseñan a vivir en armonía con los demás y a cultivar una actitud de compasión y respeto.

Por otro lado, los Niyamas son disciplinas personales que nos ayudan a cuidarnos a nosotros mismos, tanto física como espiritualmente.

Estos son los Yamas, los principios de Ahimsa (no violencia), Satya (verdad), Asteya (no robar), Brahmacarya (continencia sexual) y Aparigraha (no codicia), respectivamente, nos recuerdan la importancia de vivir con integridad y compasión en nuestras interacciones con los demás.

Por otro lado, los Niyamas, que incluyen Saucha (pureza), Santosha (contentamiento), Tapas (autodisciplina), Svadhyaya (autoconocimiento) e Isvara pranidhara (entrega), nos guían en nuestro viaje de autoexploración y crecimiento espiritual. Estos principios nos recuerdan la importancia de cuidarnos a nosotros mismos y cultivar una actitud de gratitud y entrega.

Pero, ¿cómo llevamos estos principios del yoga a la práctica en la esterilla?

  1. Cultiva la Ahimsa (no violencia) hacia ti misma, respetando siempre los límites de tu cuerpo y practicando la compasión hacia ti misma y hacia los demás. Escucha tu cuerpo y honra sus necesidades en cada momento.
  2. Practica la Satya (verdad) siendo honesta contigo misma y con los demás. Acepta dónde estás en tu práctica sin juzgarte a ti misma ni compararte con los demás.
  3. Desarrolla el Santosha (contentamiento) encontrando la gratitud por lo que tienes y donde estás en tu práctica en cada momento. Aprecia el proceso y celebra tu progreso, por pequeño que sea.
  4. Cultiva el Tapas (autodisciplina) comprometiéndote con tu práctica y superando los desafíos con determinación y perseverancia. Mantén el fuego de tu práctica vivo con disciplina y compromiso.
  5. Practica el Svadhyaya (autoconocimiento) explorando tu interior a través de la reflexión y la autoobservación. Aprende de tus experiencias en la estera y transfórmalas en lecciones para la vida.
  6. Practica la Isvara pranidhara (entrega) soltando el control y confiando en el proceso. Acepta que hay cosas que están más allá de tu control y encuentra paz en la entrega.

Resumiendo, los Yamas y Niyamas nos ofrecen una guía valiosa para llevar la práctica del yoga más allá de la esterilla y aplicarla en nuestra vida diaria. Nos recuerdan la importancia de vivir con integridad, compasión y gratitud, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás.

¿Estás lista para llevar tu práctica de yoga al siguiente nivel?

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