Orígenes de nuestras prácticas de yoga postural

incienso, humo
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Los Yoga Sutras de Patanjali son una de las escrituras más conocidas en Occidente y la mayoría de los maestros contemporáneos, ambos indios y occidentales, la utilizan como el principal texto filosófico de Yoga.

Es interesante ver cómo –particularmente los maestros de Hatha Yoga– enseñan estas escrituras como el texto de donde proviene nuestra práctica. Realmente, en ningún momento los sutras de Patanjali describen lo que hoy en día practicamos cómo Hatha Yoga. Excepto por una breve mención al pranayama, las prácticas de Hatha Yoga moderno (algo diferente a la meditación sentada) no se encuentran en los Sutras de Patanjali.

Patanjali habla de asana en los 8 pasos pero según los eruditos sánscritos, Asana significa postura sentada y de descanso. Entonces, las asanas a las cuales Patanjali se refiere, a mi entender, eran básicamente asanas para la meditación sentada ya que en ningún momento se describen vinyasas o posturas dinámicas.

No hay evidencia textual de que Patanjali haya enseñado alguna vez posturas de yoga o asanas según las entendemos y conocemos a día de hoy. En su Yoga Sutras, solo hay una mención de sthira sukham asanam, lo que significa que las asanas deben ser estables y cómodas. En realidad, esto se relaciona con sentarse cómodamente para meditar, todo lo contrario a moverse a través de un flujo de posturas. Entonces, ¿por qué seguimos mirando a patanjali como la principal fuente de nuestra práctica de Hatha Yoga?

Sigo investigando y leyendo para descubrir de dónde provienen nuestras modernas prácticas físicas de Hatha Yoga. Por lo que deduje hasta ahora, parece que la tradición de las asanas físicas está firmemente arraigada en los Nath Yogins, que desarrollaron un enfoque en las posturas físicas como una simplificación del ritos y de prácticas sutiles de energía y trabajo físico que fue desarrollado por la tradición tántrica que floreció en la India medieval. El estudioso y practicante Christopher Wallis dice: «no hay una conexión directa entre el yoga pre-Tantrico de Patanjali y la disciplina del hatha yoga, cuyos respectivos períodos de ascendencia están separados por más de mil años».

Con esto no estoy sugiriendo que Patanjali no estuviera al corriente de algunas formas de asanas, aunque si lo estuviese posiblemente no se practicaban en un vinyasa o flujo de movimientos, lo cual es una invención del siglo XX a través de Krishnamacharya, el verdadero padre del yoga postural moderno.

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Si practicas Ashtanga Yoga de la escuela fundada por Pattabhi Jois, probablemente habrás cantado estos mantras iniciales, conocidos como una oración a Patanjali, al comienzo de cada clase:

Om Vande Gurunam Caranaravinde Sandarsita Svatma Sukhava

Es un mantra hermoso. Pero históricamente no creo que sea exacto describir a Patanjali como el líder o el gurú del yoga que realmente practicamos hoy en la esterilla. Si realmente quisiéramos honrar las raíces de nuestras prácticas posturales físicas, la invocación adecuada debería ser una oración sánscrita dirigida a Gorakshanath (siglo XIII), quien escribió el Siddha Siddhanta Paddhati y otros textos que establecieron la tradición Nath. Pero en términos de posturas reales, las oraciones y saludos también deben agregarse a Svatmarama, el autor de Hatha Yoga Pradipika, el texto más conocido (siglo XV) que sistematiza las asanas del yoga.

Por otra parte, hay una parte filosófica que me intriga y que finalmente me llevó a recitar una versión modificada del mantra de apertura de Patanjali (Ashtanga yoga de Patthabi Jois). La primera parte del canto no es una oración a Patanjali si no un extracto del Yoga Taravali de Adi Shankara. Adi Shankara era un Maestro Advaita Vedanta no dualista. Tara significa estrella, algo que brilla por sí solo. Avali es una línea de estrellas.Luego, la segunda parte del mantra, «Abahu purushakaram Shankha charkrasi dharinam Sahasra shirasam svetam Pranamami patanjalim» es una antigua invocación a Patanjali.

Las enseñanzas de estos Sutras y Patanjali están profundamente arraigadas en el dualismo, históricamente conectadas con la filosofía Samkhya y difieren de manera muy pronunciada del no dualismo de Advaita Vedanta de Adi Shankara. Por supuesto, esta devoción en el canto es una hermosa manera de centrar el corazón antes de comenzar a practicar en la esterilla. Las vibraciones de las palabras sánscritas, abren nuestros corazones y cantar Om es una práctica devocional en sí misma.

Cantar este mantra ofrece una conexión con una tradición y un linaje. ¿Pero qué linaje? ¿Advaita Vedanta o Samkhya? Como vemos, siento que hemos mezclado un poco dos cosas diferentes.

A pesar de nuestras buenas intenciones, creo que es importante tratar de entender el registro histórico. Sé que lo estamos haciendo desde el corazón, pero sin darnos cuenta, ¡podemos estar cantándole al Guru equivocado! En verdad, no hay evidencia textual de que Patanjali haya enseñado alguna vez posturas de yoga o asanas que conozcamos. Por supuesto, el Yoga Sutra de Patanjali es un trabajo increíble que organiza muchas de las prácticas de yoga de su tiempo. ¿Pero es Patanjali el padre de cualquier forma de yoga postural? No lo creo. ¿Por qué miramos a Patanjali entonces? ¿Es por una conexión a una verdad espiritual superior en las asanas? Creo que sí.

¿Cómo podemos nosotros, yoguis modernos, ir más allá de nuestro cuerpo, mente y personalidad de una manera que esté relacionada con nuestros tiempos modernos? Me encantaría escuchar tus pensamientos.

Gracias por leerme,
Namaste.

CompArte
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